Nuestra historia

Un Comienzo Fuerte
Al igual que muchos de nosotros, Maps Credit Union debe su éxito a los docentes. Un grupo de educadores y empleados escolares fundó nuestra institución con el deseo de crear un lugar seguro donde los docentes y sus familias pudieran resguardar su dinero y obtener préstamos de bajo costo.
En 1934, la Ley Federal de Cooperativas de Crédito se promulgó bajo la presidencia de Franklin D. Roosevelt. Esta nueva ley creó posibilidades sin precedentes para que las personas con lazos comunes agruparan sus recursos relativamente escasos en beneficio de su mayor bien. En lugar de la banca tradicional, las personas de todos los ámbitos ahora podían adquirir acciones en una cooperativa de crédito y encontrar la independencia financiera necesaria para construir una nueva y mejor calidad de vida, incluso en medio de las dificultades de la Depresión.
El 6 y 1935 de junio, un año después de que la Ley Federal de Cooperativas de Crédito se convirtiera en ley, se llevó a cabo una reunión organizativa en lo que entonces se llamaba Salem Senior High School. Ese día, 20 docentes acordaron ofrecer su tiempo y talentos de manera voluntaria para iniciar una cooperativa de crédito que beneficiaría a todos los empleados de las Escuelas Públicas del Condado de Marion y la Universidad de Willamette.
Desde 1935, hemos crecido de solo 20 miembros a más de 70,000 miembros y hemos cambiado mucho en el camino. Por un lado, nuestra comunidad ahora abarca todo el Valle de Willamette, no solo a los docentes y al personal escolar.
Nuestros productos y servicios han cambiado mucho a lo largo de los años, pero la seguridad de nuestros miembros y los valores cooperativos en los que nos fundamos están en la vanguardia de cada desarrollo. Mantenemos este compromiso porque nuestros miembros nos permiten ofrecer servicios financieros cada vez más innovadores y orientados hacia el futuro, al mismo tiempo que nos empoderan para retribuir a las comunidades a las que servimos.
Seguiremos creciendo, pero nunca olvidaremos nuestras raíces. Después de todo, debemos nuestro progreso y servicio sostenido a los educadores que sentaron las bases para nosotros.


